- LaGrav_Web24
- agosto11,2026
- 6
- 0
Las altas temperaturas del verano no solo nos afectan a nosotros. Nuestros animales de compañía, y especialmente los perros, también pueden sufrir las consecuencias del calor intenso.
Con motivo de las altas temperaturas, el programa Està Passant CV de À Punt entrevistó a Laura Salom, veterinaria de La Graveta, para hablar sobre cómo proteger a los perros durante los meses más calurosos, cómo reconocer un posible golpe de calor y, sobre todo, cómo actuar rápidamente si se produce.
¿Por qué los perros son especialmente sensibles al calor?
A diferencia de las personas, los perros no regulan su temperatura corporal sudando a través de toda la piel.
Su principal mecanismo para eliminar calor es el jadeo, acompañado en menor medida por la pérdida de temperatura a través de las almohadillas de las patas.
Cuando la temperatura ambiental es muy elevada, existe mucha humedad o el animal realiza demasiado ejercicio, este sistema puede no ser suficiente.
Es entonces cuando su temperatura corporal puede aumentar rápidamente y aparecer un golpe de calor, una situación potencialmente grave que requiere actuar con rapidez.
¿Qué es un golpe de calor en perros?
El golpe de calor o hipertermia se produce cuando el organismo del perro alcanza una temperatura excesivamente alta y deja de ser capaz de regularla correctamente.
No es simplemente que el perro tenga calor.
En los casos graves puede afectar al funcionamiento de diferentes órganos y convertirse en una auténtica urgencia veterinaria.
Por eso, durante los meses de verano es especialmente importante anticiparnos a las situaciones de riesgo.
Síntomas de un golpe de calor en perros
Reconocer los primeros signos puede marcar una gran diferencia.
Algunos de los síntomas que pueden alertarnos son:
- Jadeo muy intenso o respiración acelerada.
- Salivación excesiva.
- Inquietud o nerviosismo.
- Debilidad o dificultad para mantenerse en pie.
- Encías muy enrojecidas.
- Falta de coordinación.
- Vómitos o diarrea.
- Desorientación.
- Pérdida de conocimiento en los casos más graves.
Si observamos varios de estos síntomas durante un día caluroso, debemos actuar inmediatamente.
¿Qué hacer si creemos que nuestro perro está sufriendo un golpe de calor?
Lo primero es retirar al animal de la fuente de calor y llevarlo a un lugar fresco, ventilado y protegido del sol.
Podemos comenzar a reducir su temperatura corporal utilizando agua fresca, pero evitando cambios extremadamente bruscos de temperatura.
Es preferible ir refrescando progresivamente zonas como:
- abdomen;
- ingles;
- axilas;
- patas;
- cuello.
También podemos favorecer la circulación de aire utilizando un ventilador o aire acondicionado mientras contactamos con un veterinario.
Es importante no limitarse únicamente a enfriar al perro y esperar a que se recupere.
Aunque aparentemente mejore, un golpe de calor puede provocar alteraciones internas que no son visibles inmediatamente.
Por ello, es recomendable consultar siempre con un veterinario ante la sospecha de un golpe de calor.
Cómo prevenir un golpe de calor en perros
La mejor forma de enfrentarse a un golpe de calor es evitar que llegue a producirse.
Durante los meses de verano debemos adaptar algunas rutinas.
Evitar los paseos en las horas de mayor temperatura
Siempre que sea posible, los paseos deberían realizarse a primera hora de la mañana o durante las últimas horas del día.
Entre el mediodía y la tarde, además de la elevada temperatura ambiental, debemos tener en cuenta la temperatura del asfalto.
Una superficie expuesta durante horas al sol puede alcanzar temperaturas muy superiores a las del aire y provocar quemaduras en las almohadillas.
Agua fresca siempre disponible
El perro debe disponer constantemente de agua limpia y fresca.
Durante los paseos largos también es recomendable llevar agua para poder ofrecérsela regularmente.
Buscar siempre zonas de sombra
Si vamos a pasar tiempo al aire libre, debemos asegurarnos de que el animal pueda descansar en una zona protegida del sol y correctamente ventilada.
La sombra puede desplazarse a medida que pasan las horas, por lo que conviene comprobar periódicamente dónde está descansando nuestro perro.
Nunca dejar un perro dentro del coche
Incluso cuando creemos que estaremos fuera solamente unos minutos.
La temperatura dentro de un vehículo cerrado puede aumentar muy rápidamente, incluso aunque el coche esté aparcado parcialmente a la sombra.
Dejar las ventanillas ligeramente abiertas tampoco garantiza una ventilación suficiente.
Por este motivo, durante los meses de calor nunca debemos dejar a un perro solo dentro de un vehículo.
¿Todos los perros tienen el mismo riesgo?
No.
Aunque cualquier perro puede sufrir un golpe de calor, algunos animales requieren especial atención.
Entre ellos encontramos:
- perros de edad avanzada;
- cachorros;
- perros con sobrepeso;
- animales con problemas respiratorios;
- perros con enfermedades cardíacas;
- animales que realizan ejercicio intenso;
- razas braquicéfalas.
Las razas braquicéfalas son aquellas que presentan un hocico especialmente corto, como el bulldog francés, bulldog inglés, carlino, bóxer o shih tzu, entre otras.
Su anatomía puede dificultar la eliminación del calor mediante la respiración, por lo que es especialmente importante extremar las precauciones.
El verano también puede disfrutarse de forma segura
No es necesario evitar los paseos o las actividades al aire libre durante todo el verano.
Simplemente debemos adaptar las rutinas a las condiciones meteorológicas.
Salir durante las horas más frescas, disponer siempre de agua, evitar esfuerzos excesivos y observar el comportamiento de nuestro animal son pequeñas medidas que pueden prevenir situaciones potencialmente graves.
Como explicó Laura Salom, veterinaria de La Graveta, durante su intervención en À Punt, conocer cómo responden nuestros perros al calor y saber detectar las señales de alerta es fundamental para proteger su salud durante el verano.
¿Tienes dudas sobre cómo proteger a tu perro del calor?
Cada animal es diferente.
La edad, la raza, el peso, determinadas enfermedades o algunos tratamientos pueden aumentar la sensibilidad frente a las altas temperaturas.
Si tienes dudas sobre las precauciones que debes tomar con tu perro durante el verano o has observado algún comportamiento que te preocupa, puedes consultarnos.
En La Graveta Clínica Veterinaria estaremos encantados de ayudarte a valorar su caso y darte las recomendaciones más adecuadas para que pueda disfrutar del verano con seguridad.